miércoles, 23 de mayo de 2012

RELACIONES INTERESPECÍFICAS POSITIVAS

RELACIONES INTERESPECÍFICAS POSITIVAS

Comensalismo
Es la relación entre dos especies diferentes donde una de ellas procura su alimento sin perjudicar a la otra. Un ejemplo es la rémora y el tiburón. La rémora es un pez con una aleta en dorsal que se adhiere a la zona ventral del tiburón. De esa forma se asegura protección y alimentos que escapan de las mandíbulas del tiburón. Este último no se beneficia pero tampoco se perjudica. También hay comensalismo entre:
Las plantas epífitas que viven adheridas a la corteza de los árboles, como las orquídeas y algunos helechos.
El pájaro carpintero y los árboles.
Animales carroñeros y predadores carnívoros.



Mutualismo
En esta relación, las especies obtienen provecho de la asociación aunque no es obligada, ya que cada individuo puede subsistir sin la ayuda del otro. Por lo general, es una relación temporal. Un ejemplo de mutualismo se da entre las plantas con flores que son visitadas por algunos insectos como las abejas o por aves como el colibrí. Estos animales aprovechan el néctar de las flores, mientras que las plantas se benefician porque los insectos y las aves transfieren el polen a las estructuras femeninas de otras plantas.



Simbiosis
Es una relación similar al mutualismo porque las dos especies involucradas sacan provecho mutuo, aunque la diferencia radica en que la simbiosis es una relación obligada donde ambas especies dependen mutuamente una de otra para la subsistencia. El ejemplo más notable de simbiosis son los líquenes. Un liquen es la unión entre un tipo de alga y una especie de hongo. Las células del alga son verdes, con lo cual producen alimentos a través de la clorofila. El hongo posee unos filamentos que rodean a las células del alga para alimentarse de ella. Por su parte, el hongo retiene la humedad del ambiente protegiendo al alga de la desecación.

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